La vida y el diálogo deben prevalecer sobre el conflicto en los territorios indígenas del Cauca

Desde la Comunidad de Juristas Akubadaura expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo absoluto ante los recientes hechos de violencia ocurridos en el municipio de Silvia, Cauca, que lamentablemente han cobrado la vida de varias personas. Manifestamos nuestro dolor y enviamos un abrazo solidario y de hermandad a las familias de las víctimas que perdieron la vida esta semana. Bajo ninguna circunstancia, ni por tensiones territoriales o de cualquier otra índole, se puede justificar la violencia ni la pérdida de vidas humanas entre pueblos hermanos que comparten una historia de resistencia y cuidado de la Madre Tierra.

Instamos de manera urgente al Estado colombiano, y en particular a entidades como la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y la Unidad de Restitución de Tierras (URT), a asumir su responsabilidad institucional e intervenir de forma inmediata para mediar en este conflicto. Es fundamental que el Gobierno Nacional despliegue acciones efectivas que garanticen la protección de la vida y la integridad de las comunidades, abordando de raíz las problemáticas de delimitación y derechos territoriales que están detonando estas confrontaciones en la región.

Hacemos un llamado rotundo a las autoridades ancestrales, líderes y comunidades del pueblo Nasa y del pueblo Misak a deponer las confrontaciones y a encontrar caminos de concertación. El diálogo genuino y respetuoso mutuo siempre debe ser la vía para construir consensos, tejer armonía y resolver las diferencias. La pervivencia cultural y física de los pueblos indígenas del Cauca depende de mantener la unidad y la paz en sus territorios ancestrales.