Akubadaura rechaza ataques sistemáticos contra los sitios sagrados y la espiritualidad del Pueblo Kankuamo 

Desde la Comunidad de Juristas Akubadaura, manifestamos nuestro más profundo rechazo ante el sistemático ataque contra la integridad cultural del Pueblo Kankuamo, tras la reciente quema de la Kankurwa en el predio La Lagunita y la Escuela para Desaprender “Setuyuman”. Estos actos no son simples daños a la infraestructura física; representan una agresión directa al corazón espiritual y a los sitios sagrados que sostienen la Ley de Origen del pueblo Kankuamo. Como defensores de los derechos étnicos, denunciamos que este patrón de violencia busca socavar la pervivencia de un pueblo que ve en sus centros ceremoniales el eje de su pensamiento, memoria y armonía territorial. 

La reiterada quema de estos espacios de formación y transmisión de saberes en comunidades como Guatapurí, Atánquez y Chemesquemena evidencia una preocupante falta de garantías para la seguridad jurídica y física de los pueblos indígenas. Desde Akubadaura, advertimos que la impunidad frente a estos “atentados al corazón de la cultura” vulnera los derechos colectivos y reaviva escenarios de temor que fracturan la paz en la Sierra Nevada. Atacar una Kankurwa es atentar contra el equilibrio espiritual de toda la nación, pues estos lugares son los pilares de la autonomía y la identidad indígena en Colombia. 

Exigimos al Estado colombiano, y en particular a la Fiscalía General de la Nación, una investigación con enfoque étnico-diferencial que identifique y judicialice a los responsables materiales e intelectuales de estos hechos. Nos solidarizamos plenamente con las Autoridades Tradicionales del Pueblo Kankuamo y hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional para que vigile y exija la protección de estos territorios sagrados. La palabra y la espiritualidad no se queman; nuestra labor continuará firme en la defensa de la vida y el respeto a la dignidad de los pueblos originarios. 

Conoce el comunicado del Cabildo Indígena del Resguardo Kankuamo a continuación: